viernes, 7 de diciembre de 2012

Lectura de imágenes

Niños lectoresEl joven lector  tiene que apreciar el significado de las imágenes y para ello es necesario tener en cuenta una serie de factores;
-    Comprender la idea de las secuencias, cómo una serie de imágenes pueden contar una historia.
-    Entender la idea de escala reducida.
-    Apreciar la utilización de diferentes formas de sombreado y de trama para transformar imágenes bidimensionales  en tridimensionales.
-    Los diferentes tonos en ilustraciones monocromáticas.
-    Las indicaciones estilizadas de los procesos y estados mentales.
-    Las diferentes artimañas que utilizan los autores para dar movimiento a las imágenes.
-    Enseñar parte de algo e implicar el todo.

Las primeras imágenes que se encuentran los lectores serán claras y simples de objetos de su entorno más inmediato, el placer de leer es el placer del reconocimiento y  es así como se llama la primera fase de los jóvenes lectores, fase de reconocimiento. En esta fase, el joven lector aprende algo de las ideas arriba mencionadas, encuentra relación entre el contenido de los libros y la realidad exterior y construye así  un vocabulario útil.

El buen lector enseguida es capaz de indagar en las imágenes y explorar y buscar imágenes más detalladas y complejas. Además los jóvenes lectores en suelen centrar en un pequeña parte de la ilustración y no en el todo de la obra.
Pero ellos solos no son capaces de entender todo tipo de imágenes, lo cual requiere la ayuda inestimable del adulto. Un adulto que le guíe, que le muestre las técnicas  que usan los dibujantes y le acerque al mundo de las convenciones. Poco a poco, irán aprendiendo que tal signo quiere decir tal cosa porque así lo ha establecido una sociedad determinada, teniendo muy en cuenta la cultura en la cual se está sumergiendo. Las imágenes necesitan ser comentadas con un lector más experimentado para poder aprender más de ellas. El lector experimentado le dará pistas sobre el significado global de las imágenes y, serán los jóvenes lectores, quienes poco a poco irán desmarañando la imagen en su totalidad. A partir de sus escasas experiencias irán modelando y construyendo su mundo, modificando cuando sea necesario ideas preconcebidas y afirmando, cuando así se lo muestren las imágenes conceptos o conocimientos ya adquiridos, dotándoles de significatividad. Todo ello, les ayuda en la construcción de su personalidad y les empuja en el logro de la autonomía.

Está claro que las imágenes son el otro elemento de la narración, y las podemos diferenciar en dos tipos; las que no añaden nada diferente a lo que el texto dice y las que si nos aportan cosas nuevas y/o diferentes. Ni qué decir tiene que las ilustraciones con mayor éxito son estas últimas, donde las imágenes son tanto o más importantes que el texto, pues adquieren la función de dotar al texto de lo que éste es incapaz de proporcionar. También es cierto, que una buena narración transmite el contenido necesario al lector y, en ocasiones no es necesario acompañarlo de ninguna imagen si ésta no va a aportar nada nuevo. En ocasiones, se han proporcionado imágenes que han dado lugar a confusiones, pues mostraban cierta incongruencia entre el mensaje escrito y el significado de la imagen, por lo que hay que tener especial cuidado a la hora de escoger los libros.
Por suerte, los inconvenientes de las imágenes se superan con creces por las ventajas, y, ¿qué pueden aportar las imágenes?
-    Pueden facilitar información o narración.
-    Pueden dar la misma información que el texto y así darle al lector dos oportunidades para comprenderlo mejor.
-    Pueden ampliar información.
-    Puede decorar.
-    Puede hacer el libro más atractivo a la hora de elegirlo para comprarlo o como reclamo para un lector joven que empieza a leer o que no le gusta leer.
-    Puede ayudar al lector a desarrollar la apreciación y placer del material gráfico al ofrecer una serie de ricas experiencias visuales.
Todas las aportaciones de las imágenes son valiosas en sí mismas, por ello, las imágenes en los libros deben acompañarnos siempre, no sólo de niños, sino también de adultos. Las imágenes no son exclusivas del mundo infantil, pues nos hacen crecer como lectores, y nos amplían nuestra capacidad de representación de una historia e, incluso, de meternos dentro de ella. Nunca se deja de aprender, por lo que cualquier libro, dirigido al público que sea, debería contener imágenes.
Teniendo en cuenta todo lo anteriomente mencionado, sería de gran ayuda para el creciemiento personal e integral de nuestros alumnos, dotar al aula de una buena biblioteca, donde puedan encontrar un lugar tranquilo y agradable que les proporcione la adquisición de conocimientos útiles y necesarios en el desarrollo de su vida autónoma.


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